Simplifica tus comidas postbariátricas: Olvídate de la mentalidad de banquete de Acción de Gracias
¿Te sientes abrumado por la cantidad de comida que preparas después de someterte a una cirugía bariátrica? ¿Pasas horas en la cocina cocinando múltiples guarniciones y proteínas? Es hora de simplificar tus comidas y dejar de tratar cada comida como si fuera el Día de Acción de Gracias.
Aquí tienes una regla útil que puedes seguir a la hora de planificar tus comidas después de una cirugía bariátrica: elige una proteína y una guarnición de verduras (quizá dos) y mantenlo sencillo. No es necesario que incluyas varias guarniciones y proteínas en cada comida, ya que esto puede llevar a comer en exceso y a recuperar el peso.
Algunas personas pueden pensar que añadir queso o requesón a sus platos mejorará el sabor, pero en realidad, estas calorías extra no son necesarias. En su lugar, elige una grasa para incluir en tu comida y cíñete a ella.
Aquí tienes algunos ejemplos de comidas para tu próxima cena:
Chuletas de cerdo: Después de cocinar las chuletas de cerdo a la parrilla, úntalas con salsa barbacoa sin azúcar que compraste en tu tienda local. Haz un tazón de ensalada con lechuga, tomates y pepinos, y adereza con Bolthouse Farms Yogurt Ranch. ¡Así de simple!
Pollo: Remoja los muslos de pollo en una marinada teriyaki casera y hornéalos en una bandeja. Corta un tomate grande para un plato familiar y pon una mazorca de maíz dulce fresco por persona a hervir.
Camarones: Enhebra los camarones en brochetas que se cocinan en una parrilla caliente en 3 minutos. Pon dos brochetas por persona sobre una cama de lechuga tierna mezclada con sal, pimienta, aceite de oliva y jugo de lima, aguacate en rodajas y un poco de tomate picado. Sazónalo con yogur griego mezclado con un poco de kétchup y condimento para mariscos.
Bistec: Sazona ambos lados de un trozo de solomillo con sal y pimienta, y échalo a la parrilla. Déjalo reposar mientras cortas una taza de tomates cherry por la mitad, los pones en un tazón pequeño y los mezclas con una cucharada de aderezo de queso azul. Luego, pon el bistec en una tabla de cortar y córtalo finamente a contraveta, apila las rodajas en una fuente, añade más sal y pimienta y espolvorea con perejil italiano de hoja plana.
Siguiendo esta sencilla regla, podrás disfrutar de comidas deliciosas y satisfactorias sin la presión adicional de cocinar un festín. ¡Recuerda que no todas las comidas tienen que ser Acción de Gracias!
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